Caputo elimina el antidumping a tubos de aluminio chinos pese a reconocer riesgo de dumping

La Resolución 883/2026, firmada por el ministro Luis Caputo y publicada el 3 de julio de 2026, representa un cambio importante en la política comercial del Gobierno argentino: elimina los derechos antidumping que durante cinco años gravaron las importaciones de tubos de aluminio provenientes de China.

La medida resulta llamativa porque el propio Estado reconoce que existe una probabilidad de que las exportaciones chinas vuelvan a ingresar en condiciones de dumping, con potencial para generar nuevamente perjuicios a la producción nacional. Sin embargo, la Comisión Nacional de Comercio Exterior (CNCE) concluyó que, en este caso, el interés económico general debe prevalecer sobre la continuidad de la protección comercial.

El gobierno ya había tomado una decisión similar a través de la Resolución 172/2026 publicada en el Boletín Oficial. Pero en este caso golpeaba centralmente a la empresa ALUAR propiedad de la familia Madanes, que pocos días antes había cerrado otra de sus empresas: FATE. ¿Los beneficiarios? También empresas chinas.

¿Qué cambia?

Hasta noviembre de 2025, las importaciones chinas estaban alcanzadas por un derecho antidumping del 75,52%, impuesto en 2020 para proteger a la industria nacional.

Tras revisar el caso, el Ministerio concluye el examen y deja vencer esa protección. Es decir:

  • se reconoce que China podría volver a exportar con dumping;
  • se reconoce que ello podría generar daño;
  • se decide levantar la barrera comercial.

Es una decisión poco frecuente dentro del régimen antidumping argentino.

Fin de cinco años de protección

Los tubos de aluminio chinos estaban alcanzados desde 2020 por un derecho antidumping del 75,52%, una medida que prácticamente eliminó su participación en el mercado argentino.

Durante ese período, la industria nacional incrementó de manera sostenida su presencia, llegando a abastecer más de la mitad del consumo interno y mejorando sus indicadores de rentabilidad.

Para la CNCE, esos cinco años de protección permitieron que la empresa beneficiada consolidara su posición competitiva, por lo que mantener el esquema vigente ya no se encuentra justificado.

La CNCE advierte sobre mayor concentración del mercado

Uno de los argumentos centrales de la resolución es que prolongar el antidumping podría profundizar la concentración del mercado argentino de tubos de aluminio.

El organismo sostiene que restringir nuevamente las importaciones limitaría la competencia y afectaría a numerosas industrias que utilizan estos productos como insumos esenciales para su producción.

Entre ellas se encuentran fabricantes de heladeras, equipos de aire acondicionado, automóviles, bicicletas, mobiliario, escaleras, barandas y equipamiento deportivo, sectores que generan un volumen de empleo significativamente superior al de la rama productora protegida.

Según la evaluación oficial, facilitar el acceso a insumos importados en condiciones competitivas puede mejorar la productividad y reducir costos en múltiples cadenas industriales.

Críticas a la empresa que solicitó mantener la medida

La resolución también contiene cuestionamientos hacia Aluminium Manufacturers Express (AMEX), la firma que impulsó la revisión para mantener vigente el antidumping.

La CNCE señala que, pese a haber contado con cinco años de protección comercial, la empresa no realizó inversiones productivas relevantes ni desarrolló una estrategia exportadora que fortaleciera su competitividad.

Además, el organismo destaca que la rentabilidad alcanzada durante ese período fue considerada adecuada y que la empresa logró aumentar considerablemente su participación en el mercado interno.

El antidumping no siempre fortaleció a la producción local

Otro aspecto relevante del informe es que la eliminación de las importaciones chinas no siempre derivó en una mayor sustitución por producción nacional.

En determinados segmentos del mercado, varias empresas simplemente reemplazaron las compras desde China por importaciones provenientes de India u otros países, sin que ello implicara un crecimiento efectivo de la fabricación local.

Para la Comisión, este fenómeno demuestra que parte de la oferta china resulta complementaria de la producción argentina y que algunas especificaciones técnicas no encuentran sustitutos plenos en el mercado doméstico.

Un cambio de criterio en la política comercial

La decisión se enmarca en la política económica impulsada por el Gobierno de Javier Milei, orientada a reducir costos para la producción, eliminar barreras comerciales y favorecer una mayor competencia.

Con la Resolución 883/2026, el Ministerio de Economía establece un precedente relevante dentro del sistema de defensa comercial argentino: aunque reconoce que persiste el riesgo de dumping, considera que mantener la protección dejaría de beneficiar al conjunto de la economía.

El criterio oficial prioriza el impacto sobre las industrias usuarias de los tubos de aluminio, la competitividad manufacturera y la reducción de costos productivos por encima de la continuidad de medidas de protección sectorial.

Un precedente para futuras revisiones

La eliminación del antidumping sobre los tubos de aluminio chinos podría anticipar el enfoque que adoptará el Gobierno en futuras investigaciones comerciales.

El mensaje es claro: las medidas de defensa comercial ya no serán evaluadas únicamente en función del daño a un productor nacional, sino también por sus efectos sobre la competencia, el abastecimiento industrial, los costos de producción y el interés económico general.

Este cambio de criterio marca un nuevo capítulo en la política comercial argentina y refuerza la orientación oficial hacia una mayor apertura de los mercados y una reducción gradual de las barreras a las importaciones.

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